
Quizá lo del libre albedrío pueda aclararse al menos en parte dilucidando a que se refiere ese término, tarea propia de la hoy semi-olvidada filosofía, pero en lo tocante a libertades cívicas el asunto se hace más complejo. Por ejemplo, esa sentencia del Tribunal Supremo anulando la prohibición dictada por el Ayuntamiento de Lleida del burka y otros velos islámicos en los espacios públicos. La prohibición municipal respondía al deseo de garantizar la igualdad entre mujeres y hombres, mientras que la sentencia del TS pretende proteger la libertad religiosa. Confieso que siempre que leo los apellidos que se le suelen poner a la libertad (religiosa, de comercio, de expresión, de cátedra, etc…) me acuerdo de aquella democracia orgánica de los tiempos franquistas. Prefiero la libertad (y la democracia, claro) sin remoquetes que con frecuencia se vuelven contra ella. La libertad es la facultad social del ciudadano para hacer lo que le parezca más conveniente por las razones subjetivas que sean: interés, placer, devoción, vanidad, etc… Naturalmente, la sociedad tiene el derecho y el deber de poner límites a esa libertad cuando su ejercicio comporta daños o peligros objetivos para otros: inseguridad, lesiones, difamación, destrucción de bienes, expolio laboral, etc… Los motivos subjetivos de cada cual deben dar lo mismo a la autoridad, a la que sólo compete evitar los efectos objetivamente perjudiciales de las acciones sobre los demás.
De modo que si alguien se identifica cuando legítimamente es requerido a ello, no veo por qué no puede llevar burka o escafandra, sean sus motivos religiosos o submarinistas. Lo que es lesivo para la dignidad humana es que se nos prohiba hacer algo que no va contra ninguna legalidad racional, pero resulta desacostumbrado. Tan tiránico me parece forzar a las mujeres a ir veladas en nombre de Mahoma como a que se quiten los velos que quieran vestir en nombre de Simone de Beauvoir. Y si hablamos de igualdad, ¿hay alguna prohibición de indumentaria para los varones? ¿se les prohíbe acaso llevar minifalda o tacones de aguja…o burka? ¿un hombre con pasamontañas en verano es sólo estrafalario pero una mujer con velo está siempre oprimida, aunque ella diga lo contrario? Sin hablar de veladuras, es revelador al respecto el admirable ensayo "Sobre la libertad" de John Stuart Mill, el único libro de filosofía que yo impondría como lectura obligatoria para todos…contraviniendo así los deseos del propio autor.
Fernando Savater, Tomarse libertades, EL País, 12/03/2013